Ciudad de México, 11 de junio de 2026. La inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 no solo estuvo acompañada por la emoción del futbol y la victoria de México sobre Sudáfrica. En las calles cercanas al Estadio Ciudad de México también se desarrollaron diversas movilizaciones sociales que buscaron aprovechar la atención internacional para visibilizar problemáticas que afectan a distintos sectores de la población.
Desde horas antes del partido inaugural, colectivos de madres buscadoras, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), estudiantes normalistas de Ayotzinapa, transportistas y otras organizaciones realizaron protestas en distintos puntos de la capital. Los grupos exigieron respuestas a demandas relacionadas con desapariciones, derechos laborales, educación y seguridad.
Madres buscadoras aprovecharon el reflector mundial
Uno de los movimientos que más atención generó fue el de los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. Las familias realizaron caminatas con velas y antorchas, además de colocar fichas de búsqueda en las inmediaciones del estadio para recordar que México enfrenta una crisis con más de 133 mil personas desaparecidas y no localizadas.
Las madres buscadoras señalaron que no estaban en contra del Mundial ni de los aficionados. Su objetivo fue utilizar el escaparate internacional para exigir justicia y mantener visibles los casos de sus familiares desaparecidos.
La CNTE mantuvo la presión al Gobierno
La CNTE también protagonizó movilizaciones importantes durante la jornada. Miles de maestros marcharon en la Ciudad de México para exigir mejoras salariales, cambios al sistema de pensiones y respuestas a diversas demandas laborales. Las protestas continuaron después de que una reunión de última hora entre dirigentes magisteriales y autoridades federales concluyera sin acuerdos definitivos.
Ante la posibilidad de afectaciones a la movilidad, las autoridades suspendieron clases y promovieron el trabajo a distancia en diversos sectores de la capital durante el día de la inauguración.

Hubo momentos de tensión cerca del estadio
Aunque varias manifestaciones se desarrollaron de forma pacífica, en algunos puntos cercanos al estadio se registraron enfrentamientos entre manifestantes y cuerpos de seguridad. Reportes de medios nacionales indicaron que algunos grupos intentaron acercarse a zonas restringidas del operativo mundialista, lo que provocó momentos de tensión, empujones y acciones de dispersión por parte de la policía.
Además, organizaciones como Amnistía Internacional y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos pidieron a las autoridades garantizar el respeto al derecho a la protesta y evitar el uso excesivo de la fuerza durante las movilizaciones.
Una fiesta deportiva con reclamos sociales
Mientras dentro del estadio miles de aficionados celebraban el arranque del torneo y el triunfo del Tricolor, afuera se desarrollaba una realidad distinta. Las protestas reflejaron problemas que diversos sectores consideran pendientes en México y que aprovecharon la atención mediática mundial para ser escuchados.
La inauguración del Mundial 2026 dejó así una imagen contrastante: por un lado, la celebración de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta; por otro, las voces de ciudadanos que buscan que temas como las desapariciones, la educación, la seguridad y los derechos sociales también formen parte de la conversación pública.
