Ciudad de México, 23 de junio de 2026. El fenómeno de El Niño podría alcanzar una intensidad histórica entre 2026 y 2027. Especialistas advierten que este evento puede provocar cambios importantes en el clima de México, con efectos en lluvias, sequías y temperaturas.
De acuerdo con modelos climáticos citados por organismos internacionales, existe una alta probabilidad de que El Niño se fortalezca a finales de 2026. Además, podría extenderse durante buena parte de 2027, lo que aumentaría su impacto en distintas regiones del mundo.
¿Qué es El Niño?
El Niño es un fenómeno climático que ocurre cuando el océano Pacífico se calienta más de lo normal. Este cambio altera los patrones de lluvia y temperatura en varios continentes. En algunos lugares provoca lluvias intensas, mientras que en otros genera sequías prolongadas.
Posibles efectos en México
En México, los especialistas prevén escenarios mixtos. En algunas zonas podrían presentarse lluvias más intensas, especialmente durante la temporada de huracanes. En otras regiones, el fenómeno puede provocar menos lluvia y mayor sequía.
También se espera un aumento en la variabilidad del clima. Esto significa cambios bruscos entre calor extremo, lluvias fuertes y periodos secos más largos.
Riesgo de eventos extremos
Los modelos climáticos señalan que un El Niño fuerte puede intensificar fenómenos como huracanes en el Pacífico. También puede aumentar la temperatura global y favorecer olas de calor más prolongadas.
Algunos reportes científicos señalan que este evento podría estar entre los más intensos registrados en décadas, aunque aún existe incertidumbre sobre su magnitud exacta.
Preparación y monitoreo
Las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia constante del fenómeno. El objetivo es anticipar riesgos y emitir alertas tempranas para proteger a la población.
Expertos recomiendan seguir actualizaciones oficiales, ya que el comportamiento de El Niño puede cambiar en los próximos meses.

