MOSCÚ, RUSIA, A 5 DE OCTUBRE DE 2026.— Autoridades sanitarias de la Federación Rusa impusieron un cerco epidemiológico y ordenaron una cuarentena estricta en un centro de investigación de Siberia tras el fallecimiento de una laboratorista expuesta al patógeno de la peste. El incidente activó protocolos de contención biológica para evitar cualquier riesgo de propagación en la población local.
La especialista participaba en experimentos de virología y microbiología orientados al estudio de cepas bacterianas bacterianas en animales de la región cuando sufrió un accidente de manipulación de muestras. Días después de la exposición, la investigadora presentó síntomas agudos y fue ingresada a un área de aislamiento crítico donde posteriormente perdió la vida.

Equipos de inspección epidemiológica aislaron al personal médico, familiares y colaboradores directos de la víctima para realizar pruebas de diagnóstico y mantenerlos bajo observación constante. Paralelamente, las fuerzas de seguridad restringieron los accesos a la instalación científica y a las zonas residenciales colindantes en el distrito afectado.
El servicio federal de protección al consumidor e inspección sanitaria ruso inició una investigación interna para determinar si el fallo respondió a un error humano o a deficiencias en las barreras de contención del recinto. Expertos en bioseguridad evaluaron las instalaciones para verificar la desinfección total de los laboratorios y el aire filtrado de la infraestructura.
Las autoridades del país informaron que los análisis en el cerco sanitario continúan dando resultados negativos y aseguraron que el evento se encuentra completamente bajo control. Las operaciones en el centro de desarrollo científico permanecen suspendidas mientras concluyen las auditorías de seguridad biológica.
