Tijuana, B.C. 27 de abril de 2026.
Una fractura profunda se ha manifestado en el sector empresarial de la región luego de que la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) de Tijuana anunciara su separación oficial del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). El motivo central del conflicto es la presunta retención indebida de recursos provenientes del Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM). Julián Palombo Saucedo, presidente de CANACO, acusó al organismo cúpula de no transparentar el flujo de estos fondos destinados a la promoción comercial. Esta división interna ocurre en un momento crítico para la seguridad pública en Tijuana, ya que el sector empresarial suele actuar como un bloque unido para exigir estrategias contra la extorsión y el cobro de piso en este 2026.

Durante la conferencia de prensa de este lunes de abril de 2026, se detalló que la CANACO reclama autonomía financiera total para operar sus programas de apoyo a pequeños comercios durante este primer trimestre del año. Por su parte, el CCE Tijuana ha llamado al diálogo, argumentando que la salida de la cámara más grande de la ciudad debilita la representatividad ante el gobierno estatal durante este segundo trimestre del año 2026. Para que la seguridad pública en Tijuana y el clima de inversión no se vean afectados por esta pugna gremial, analistas sugieren una auditoría externa que resuelva la disputa por los porcentajes de recaudación del SIEM.

La ruptura pone en pausa proyectos conjuntos de videovigilancia y comunicación directa con las corporaciones policiales. Mantener la seguridad pública en Tijuana operativa requiere que los líderes empresariales dejen de lado las diferencias presupuestarias para priorizar la integridad de sus agremiados. Este 27 de abril de 2026, el distanciamiento parece definitivo, dejando un vacío en la interlocución unificada del sector privado que podría prolongarse durante el resto del 2026.
