WASHINGTON, D.C., A 9 DE OCTUBRE DE 2026.— En una decisión inédita en la historia reciente de Estados Unidos, el Pentágono confirmó que la ejecución del exprocesado militar Nidal Hasan será transmitida en vivo. El expsiquiatra del Ejército fue condenado a la pena capital por el tiroteo masivo perpetrado en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas, donde causó la muerte de 13 personas y dejó heridas a decenas más.
El Departamento de Defensa precisó que el método de ejecución fue modificado para llevarse a cabo mediante fusilamiento, programado para el próximo 3 de diciembre. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó la difusión pública del procedimiento argumentando la necesidad de emitir un mensaje contundente de justicia y disuasión ante la gravedad de los delitos cometidos.

La medida generó un fuerte debate legal e institucional tanto a nivel nacional como internacional. Mientras sectores de la administración defienden la transparencia del acto castrense, defensores de derechos humanos y organismos multilaterales, incluyendo la Organización de las Naciones Unidas (ONU), advirtieron que la transmisión pública de una ejecución representa una violación a las normas internacionales contra los tratos crueles e inhumanos.
Analistas jurídicos anticipan que la defensa de Hasan podría interponer recursos de última hora ante tribunales federales para impugnar la difusión masiva de la sentencia o dilatar el procedimiento. De concretarse sin contratiempos, esta sería la primera ejecución militar llevada a cabo por las Fuerzas Armadas estadounidenses en más de seis décadas.
Las autoridades del Pentágono indicaron que en las próximas semanas darán a conocer los protocolos técnicos y los canales institucionales mediante los cuales se habilitará el acceso a la señal en directo.
