Ciudad de México / Ottawa. 17 de febrero de 2026.
En un movimiento estratégico que busca rediseñar el mapa comercial de Norteamérica, los gobiernos de México y Canadá han iniciado la formalización de un ambicioso Plan de Integración Económica. Este acuerdo surge como una respuesta proactiva para fortalecer el bloque frente a las crecientes tensiones comerciales globales y asegurar la estabilidad de las cadenas de suministro antes de la revisión programada del T-MEC.

El plan se centra en tres pilares fundamentales: la transición hacia energías limpias, la consolidación del sector automotriz eléctrico y la cooperación en tecnología de semiconductores. Fuentes diplomáticas señalan que ambos países buscan reducir la dependencia de intermediarios externos y crear un corredor de inversión que facilite el flujo de capitales entre empresas canadienses y sectores estratégicos mexicanos.
La secretaria de Economía de México destacó que esta alianza no busca excluir a Estados Unidos, sino presentar un frente más sólido y coordinado como socios clave. Para Canadá, México representa un aliado fundamental en la manufactura avanzada, mientras que para nuestro país, la inversión canadiense en minería sustentable y servicios financieros es vital para el crecimiento proyectado en este 2026. Se espera que las primeras mesas de trabajo conjuntas definan incentivos fiscales para proyectos binacionales en el corto plazo.
Ejes del Acuerdo Bilateral
- Sector Energético: Desarrollo conjunto de infraestructura para hidrógeno verde y almacenamiento de energía.
- Cadenas de Suministro: Sinergia en la producción de componentes para vehículos de nueva generación (EV).
- Movilidad Laboral: Programas para el intercambio de especialistas en sectores de alta tecnología y agricultura.
- Seguridad Jurídica: Mecanismos de protección a la inversión extranjera para dar certidumbre a largo plazo.
