Tijuana, B.C. 23 de marzo de 2026.
En una jornada de manifestación pacífica, miles de feligreses pertenecientes a la Arquidiócesis de Tijuana salieron a las calles este fin de semana para participar en la «Marcha por la Vida y la Paz». El contingente, que recorrió las principales avenidas de la Zona Río, expresó su postura en contra de la interrupción legal del embarazo y exigió a las autoridades medidas contundentes para frenar la ola de violencia que azota a la región. Esta movilización ciudadana pone de relieve la importancia de la cohesión social como herramienta para mejorar la seguridad pública en Tijuana durante este primer trimestre del año.

Los participantes, vestidos mayoritariamente de blanco y portando globos y pancartas, hicieron un llamado a la unidad familiar y al respeto por los valores tradicionales. Para los líderes religiosos, la construcción de una cultura de paz es el camino más efectivo para fortalecer la seguridad pública en Tijuana, al fomentar entornos libres de agresiones desde el núcleo del hogar en este 2026. Durante el evento, se realizaron oraciones por las víctimas de la delincuencia y se instó a los legisladores a priorizar políticas públicas que protejan la vida desde la concepción, generando un intenso debate en la esfera pública sobre los derechos y las libertades.

La marcha concluyó con un mensaje de esperanza en el que se enfatizó la necesidad de una colaboración entre gobierno y sociedad civil. Al integrar las voces de las comunidades religiosas en el diálogo sobre la seguridad pública en Tijuana, se busca crear estrategias de prevención del delito con un enfoque humano y comunitario. Las autoridades municipales reportaron saldo blanco tras la concentración masiva en la glorieta de Cuauhtémoc, donde los asistentes reiteraron su compromiso de seguir trabajando por una ciudad más armoniosa y segura para todas las familias durante este segundo trimestre del año.

