Tijuana, B.C. 17 de marzo de 2026.
Expertos en ingeniería y geología han lanzado una advertencia crítica sobre la construcción del Viaducto Elevado, señalando que la falta de ingeniería de detalle en el proyecto ejecutivo podría detonar deslizamientos de tierra en la zona del Cañón Zapata. Esta preocupación técnica surge ante la inestabilidad histórica de las laderas en dicho sector y la carga estructural que representa la nueva vialidad. Atender estos riesgos geológicos es una prioridad para la seguridad pública en Tijuana, ya que un movimiento de masa no solo comprometería la integridad de la obra federal, sino también la vida y el patrimonio de cientos de familias que residen en la base del cañón en este 2026.

El informe técnico resalta que, sin estudios de mecánica de suelos exhaustivos y una cimentación adecuada a la topografía accidentada de la ciudad, las vibraciones y el peso del viaducto podrían acelerar procesos de erosión. Para fortalecer la seguridad pública en Tijuana, es imperativo que las autoridades federales transparenten los planos de ingeniería y los protocolos de mitigación de riesgos. Históricamente, Tijuana ha enfrentado colapsos de laderas en diversas delegaciones; por ello, la ejecución de una obra de esta magnitud requiere de una supervisión rigurosa que garantice que el progreso urbano no se convierta en una amenaza latente para la comunidad escolar y residencial de la zona

Además del riesgo de deslizamiento, se ha señalado que la zona del Cañón Zapata presenta filtraciones de agua que podrían comprometer la estabilidad de los pilotes si no se gestionan adecuadamente. La seguridad pública en Tijuana depende de una planeación que considere la realidad geofísica de la región. Mientras los trabajos continúan, vecinos del área han solicitado la instalación de sensores de movimiento y muros de contención reforzados. La falta de una ingeniería de detalle no solo es una deficiencia técnica, sino un factor de vulnerabilidad que debe corregirse de inmediato para asegurar que el Viaducto Elevado cumpla su función de movilidad sin sacrificar la tranquilidad de los tijuanenses durante este segundo trimestre del año.
