MÉXICO, 5 DE ENERO DEL 2025
A poco menos de dos años del Mundial 2026, Raúl Jiménez compartió su visión sobre lo que implica disputar una Copa del Mundo en territorio mexicano, una experiencia que considera única y cargada de emociones para cualquier futbolista nacional.

El delantero del Tricolor explicó que ser anfitrión cambia completamente el panorama, ya que la afición espera resultados importantes y un desempeño que esté a la altura del evento. Para Jiménez, esta presión debe asumirse con responsabilidad y carácter. Raúl Jiménez destacó que jugar en casa puede ser un factor positivo si se sabe manejar, ya que el apoyo de la gente puede impulsar al equipo en los momentos más complicados del torneo.
Asimismo, mencionó que el Mundial 2026 debe ser el objetivo principal del proceso actual de la Selección Mexicana, con una planeación adecuada que permita competir contra las mejores selecciones del mundo. El atacante reconoció que su experiencia internacional le ha enseñado a manejar escenarios de alta exigencia, algo que espera transmitir a los jugadores más jóvenes del plantel rumbo a la justa mundialista.
Para Jiménez, representar a México en un Mundial organizado en casa sería un orgullo personal y profesional, además de una oportunidad histórica para dejar huella en el futbol nacional. Las declaraciones del delantero dejan claro que el Mundial 2026 no solo será una fiesta deportiva, sino una prueba de carácter para la Selección Mexicana y sus referentes.
