Tijuana, B.C. 3 de marzo de 2026.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha manifestado su apoyo formal a la construcción de la planta desaladora en Rosarito como una solución crítica para el desabasto de agua. Sin embargo, el sector empresarial en Baja California ha condicionado este respaldo a una revisión minuciosa de las cláusulas fiscales y el impacto que el esquema de financiamiento tendrá en las finanzas públicas estatales a largo plazo.

La postura del sector empresarial en Baja California
Durante una reunión de análisis, los líderes del organismo señalaron que, si bien la infraestructura es urgente para garantizar el crecimiento industrial y urbano, existen dudas razonables sobre el costo por metro cúbico y las garantías de pago que el Estado deberá otorgar. El sector empresarial en Baja California busca asegurar que el proyecto sea financieramente sostenible en este 2026, evitando que se convierta en una carga impositiva excesiva para las futuras administraciones y el bolsillo de los contribuyentes.
Transparencia y seguridad hídrica
El CCE subrayó que la transparencia en el proceso de licitación y los esquemas de Asociación Público-Privada (APP) es vital para mantener la confianza del sector empresarial en Baja California. Se propuso la creación de una comisión de vigilancia ciudadana y empresarial que dé seguimiento a las «letras chiquitas» del contrato, asegurando que la desaladora sea una solución de seguridad hídrica real y no solo un compromiso presupuestario.

Para conocer más sobre los proyectos de infraestructura que impulsan la economía regional, puede consultar nuestra sección de Economía y Negocios o visitar el portal oficial de la Secretaría de Economía e Innovación de BC. El compromiso del sector empresarial en Baja California es velar por un desarrollo ordenado y transparente.
