Ángela Karime Hernández Venegas, alumna del CETIS 78 de Altamira, desarrolló un dispositivo que utiliza ondas sonoras de baja frecuencia para sofocar pequeñas llamas sin necesidad de agua ni sustancias químicas. Su proyecto destacó entre más de 100 propuestas internacionales.
25 de octubre de 2026
Altamira, Tamaulipas.- Una estudiante mexicana ha llamado la atención internacional después de ganar una medalla de oro en Indonesia gracias a un invento que podría abrir nuevas posibilidades para combatir pequeños incendios: un extintor que utiliza sonido en lugar de agua, espuma o productos químicos.
Se trata de Ángela Karime Hernández Venegas, estudiante de 17 años del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETIS) 78, ubicado en Altamira, Tamaulipas, quien obtuvo el reconocimiento durante la Feria Internacional de Ciencia e Invención (ISIF 2026), celebrada en Indonesia.
Su proyecto, denominado Vortex Tech, destacó entre aproximadamente 110 propuestas de distintos países por presentar una alternativa tecnológica para sofocar pequeñas llamas mediante ondas sonoras de baja frecuencia.
El reconocimiento representa un logro para la joven, quien trabajó en el desarrollo del dispositivo junto con su tío y asesor, José Arturo Hernández Muñoz.

¿Cómo es posible apagar el fuego utilizando sonido?
A diferencia de los extintores convencionales, que utilizan agua, espuma o agentes químicos, Vortex Tech funciona mediante ondas acústicas de baja frecuencia.
El dispositivo genera vibraciones de aproximadamente 30 hertz, utilizando una batería de 12 voltios conectada a un generador de frecuencias, un amplificador y una bocina.
Estas ondas producen movimientos y turbulencias en el aire cercano a las llamas, lo que altera las condiciones necesarias para mantener la combustión y permite sofocar pequeños focos de fuego.
Según la información difundida sobre el proyecto, el prototipo ha logrado apagar llamas a una distancia aproximada de dos metros.
Una de sus principales ventajas experimentales es que no necesita descargar agua ni sustancias químicas sobre el área donde se utiliza.
Sin embargo, el dispositivo todavía se encuentra en desarrollo y no debe considerarse un sustituto certificado de los extintores convencionales.
La idea surgió después de observar un experimento científico
Ángela Karime se inspiró al conocer una investigación estadounidense en la que se utilizaban ondas sonoras para apagar una llama.
A partir de ese principio, decidió desarrollar una alternativa más compacta y portátil que pudiera utilizarse en espacios
