LOS ÁNGELES, CALIFORNIA, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2026
Fanáticos que viajaron desde otros países, vecinos de Los Ángeles y estudiantes coincidieron en el impacto de su arquitectura y la diversidad de su colección. Entre las primeras críticas aparecen la falta de contexto en algunas obras y un recorrido que puede resultar confuso.
La apertura del Lucas Museum of Narrative Art provocó viajes de miles de kilómetros, encuentros inesperados con George Lucas y reacciones que van desde la emoción ante piezas de Star Wars hasta el asombro por encontrar obras de Frida Kahlo, Norman Rockwell, Diego Rivera, Banksy y otros artistas.
El museo abrió al público con entradas agotadas. George Lucas y Mellody Hobson, cofundadores del recinto, recibieron personalmente a los primeros 100 visitantes, mientras más de un centenar de estudiantes de instituciones de Los Ángeles participaron en el programa inaugural.
El edificio, ubicado en Exposition Park, cuenta con más de 30 galerías distribuidas en alrededor de 100 mil pies cuadrados de espacio de exhibición. Su propuesta abarca ilustración, cómic, pintura, fotografía, murales, cine y otras formas de contar historias mediante imágenes.
Una visita que comenzó con un encuentro con George Lucas
Entre los primeros testimonios difundidos se encuentra el de Gary Deocampo, integrante del grupo de Facebook “Lucas Museum of Narrative Art Members”, quien calificó la jornada como “verdaderamente inolvidable”.
Deocampo contó que pudo estrechar la mano de George Lucas y agradecerle personalmente, junto con Mellody Hobson, la creación del museo y su aportación cultural a Los Ángeles. La fotografía que compartió muestra a los fundadores recibiendo a los asistentes durante la primera jornada.
La experiencia fue todavía más extensa para Alden Chang, un ingeniero de 32 años que viajó con su esposa desde Taiwán. De acuerdo con una entrevista publicada por Los Angeles Times, el visitante recorrió aproximadamente 6 mil 800 millas con el objetivo principal de conocer a Lucas y Hobson.
Chang logró saludarlos y describió ese momento como “un sueño hecho realidad”. Su interés en la saga también lo llevó anteriormente a elaborar un trabajo académico sobre la cultura de los seguidores de Star Wars en Taiwán.
La sorpresa: no es solamente un museo de Star Wars
Una de las reacciones más repetidas durante el primer día fue la sorpresa ante la amplitud de la colección.
Nicole Garcia y Veronica Antonucci llegaron caracterizadas como personajes de Star Wars, pero señalaron que el recorrido les permitió descubrir mucho más que objetos cinematográficos. Antonucci relató que no esperaba encontrar una obra de Frida Kahlo y reaccionó con emoción al verla.
Matthew Haak, diseñador arquitectónico que aseguró no haber visto ninguna película de la saga, acudió principalmente por interés en el edificio. Al recorrer las galerías, dijo haberse sorprendido por la cantidad y diversidad del arte expuesto.
El artista Shiloh Williams destacó la manera en que el museo coloca obras de Norman Rockwell junto a trabajos de creadores influidos por él. A su juicio, esta presentación ayuda a observar cómo una misma tradición visual pasa de una generación a otra.

Los estudiantes de cine Kc Donaldson-Werblin y Nathan Phillips también valoraron la posibilidad de observar el proceso que transforma una idea inicial en una pieza terminada. Phillips consideró que la colección es demasiado extensa para asimilarla durante una sola visita y adelantó que regresaría.
Otra de las reacciones más emotivas ocurrió frente a “The Problem We All Live With”, de Norman Rockwell. Shalonda Dean y Nikki Foster destacaron el significado social de la obra y la oportunidad de contemplarla directamente en Los Ángeles, sin tener que viajar a otro estado o país.
La arquitectura también forma parte de la experiencia
El edificio diseñado por Ma Yansong se convirtió en uno de los elementos más comentados por los asistentes.
Marc Downing, vecino jubilado de Exposition Park, recordó que durante su infancia el terreno era utilizado como estacionamiento. Para él, la llegada del museo representa una transformación importante para la zona donde creció.
El actor C.S. Lee resaltó las curvas, el aprovechamiento de la luz, los jardines y las vistas desde el interior. Matthew Haak, por su parte, puso atención en los pasillos curvos y en los detalles constructivos poco comunes en otros recintos culturales.
Estas opiniones coinciden en que la visita no se limita a las exposiciones: el edificio, los miradores, los espacios para descansar y las áreas verdes son parte del recorrido.
Visitantes piden más explicaciones dentro de las galerías
Las primeras experiencias también incluyeron observaciones críticas.
La arquitecta Janet Jacobs, quien acudió acompañada de su hijo y con una camiseta original de Star Wars de 1977, reconoció la libertad que ofrece un recorrido sin una secuencia obligatoria. Sin embargo, consideró que algunas piezas necesitan explicaciones más amplias para quienes no conocen previamente a sus creadores o su importancia.
Su hijo señaló la contradicción de que un museo dedicado a contar historias no presente siempre una línea narrativa clara.
Una reseña publicada por la revista de viajes AFAR encontró dificultades similares: exhibiciones que se mezclan sin divisiones evidentes, una circulación que puede resultar confusa y fichas que solamente incluyen datos básicos.
El museo explicó que esta decisión busca evitar que una explicación previa dirija la interpretación del visitante. Su intención es privilegiar el encuentro intuitivo y la respuesta emocional ante las obras. Existe una aplicación web para consultar información, aunque su contenido todavía es limitado para quienes buscan mayor contexto histórico o artístico.

Lo que debe saber antes de visitar el museo
El Lucas Museum of Narrative Art se encuentra en One Lucas Plaza, dentro de Exposition Park, en Los Ángeles.
La entrada general cuesta 25 dólares y el boleto para personas de 65 años o más tiene un precio de 21 dólares. El ingreso es gratuito para menores de 17 años, aunque todos los visitantes deben reservar anticipadamente una entrada con horario asignado.
El museo permanece cerrado los martes. Abre de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde los lunes, miércoles y jueves; los viernes cierra a las 9:00 de la noche. Los sábados opera de 9:00 de la mañana a 9:00 de la noche y los domingos, de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
El parque y los jardines abren diariamente desde las 8:00 de la mañana hasta el atardecer.
Las reacciones conocidas hasta ahora corresponden a experiencias individuales y no representan una evaluación general de todos los asistentes. Sin embargo, muestran tres tendencias claras durante los primeros días: entusiasmo por la diversidad de la colección, admiración por el edificio y una petición de mayor orientación para comprender algunas de las obras.
El museo comienza así su vida pública como punto de encuentro para seguidores de Star Wars, amantes de la ilustración, estudiantes, familias y visitantes interesados en conocer una propuesta que intenta eliminar la frontera entre el arte popular y el arte tradicional.

