MÉXICO, 3 DE JULIO DEL 2026
México mantiene una posición estratégica dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), a pesar de que Washington rechazó extender automáticamente su vigencia hasta 2042. La decisión, anunciada en el marco del sexto aniversario del acuerdo, abre un nuevo escenario de revisiones anuales que marcarán el futuro del comercio en Norteamérica.

Durante la conferencia matutina del gobierno federal, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que el tratado continúa vigente sin modificaciones y que la negativa de Estados Unidos no implica una cancelación inmediata del acuerdo. El T-MEC seguirá operando bajo sus condiciones actuales hasta 2036.
La decisión estadounidense activa un mecanismo poco habitual: evaluaciones anuales en lugar de revisiones cada seis años. Este esquema, contemplado en la cláusula de caducidad, requerirá definir reglas claras, calendario y alcances entre los tres países.
Expertos y mercados ya anticipaban este desenlace. Reportes previos señalaban que la administración estadounidense optaría por mantener un control más frecuente sobre el tratado, en lugar de comprometerse a una extensión de largo plazo.
Ebrard subrayó que México conserva una posición preferencial frente a otros socios comerciales de Estados Unidos. Más del 80% de las exportaciones mexicanas ingresan sin aranceles, lo que coloca al país en una ventaja competitiva clave dentro del comercio internacional.
Además, destacó que algunos aranceles, como los del sector automotriz bajo el artículo 232, no forman parte del T-MEC, sino de decisiones unilaterales de Estados Unidos, lo que abre la puerta a futuras negociaciones paralelas.
Como parte del proceso, se confirmó que el próximo 20 de julio una delegación estadounidense visitará México para iniciar formalmente las revisiones bilaterales. En esta reunión se abordarán temas pendientes, metodologías y posibles ajustes en la relación comercial.
