MÉXICO, 16 DE JUNIO DEL 2026
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dejó clara la postura del país frente a las recientes presiones del gobierno de Donald Trump sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Durante su conferencia matutina, subrayó que el acuerdo comercial no puede modificarse de manera unilateral, ya que cuenta con respaldo legal en los tres países firmantes.

En un contexto de tensiones comerciales, la mandataria enfatizó que el tratado fue aprobado por los congresos de México, Estados Unidos y Canadá, lo que le otorga un carácter jurídico sólido. Esta declaración llega justo antes de una serie de բանակցaciones clave en Washington, donde México buscará reducir aranceles en sectores estratégicos.
El gobierno mexicano enfrenta actualmente tarifas impuestas al acero, aluminio y vehículos, medidas que fueron implementadas bajo argumentos de seguridad nacional por la administración estadounidense. Estas restricciones han generado preocupación en la industria nacional y en el comercio regional.
Sheinbaum explicó que, si bien el tratado contempla revisiones periódicas, estas deben realizarse bajo los términos establecidos y no como una renegociación completa. En ese sentido, reiteró que México defenderá los principios del libre comercio y la integración regional.
Uno de los principales puntos de conflicto es la exigencia de Estados Unidos de aumentar el contenido nacional en la producción automotriz. México sostiene que el beneficio debe ser regional, respetando la naturaleza trilateral del acuerdo.
La delegación mexicana que viajará a Washington estará encabezada por Marcelo Ebrard y contará con especialistas en comercio internacional, quienes buscarán acuerdos que reduzcan las tensiones actuales sin comprometer la soberanía económica.
