Tijuana, B.C. 9 de mayo de 2026.
Una reciente investigación periodística ha puesto bajo la lupa el manejo de la información generada por las cámaras corporales (body cams) utilizadas por los elementos de la Policía Municipal. A pesar de que la implementación de esta tecnología fue anunciada como una herramienta definitiva para la rendición de cuentas, persisten obstáculos significativos para que la ciudadanía y los organismos de control accedan a las grabaciones en casos de presunto abuso policial. La gestión transparente de este material es un pilar crítico para la seguridad pública en Tijuana, ya que la confianza ciudadana depende de que el uso de la fuerza esté debidamente documentado y sea auditable durante este 2026.

Durante este primer trimestre del año y el transcurso de este mayo de 2026, se han documentado incidentes donde las cámaras se encontraban «apagadas» o el material fue clasificado como reservado bajo argumentos de seguridad nacional. Para que la seguridad pública en Tijuana sea efectiva, la infraestructura en Juárez y Tijuana debe contar con protocolos estrictos que impidan la manipulación de los datos y aseguren que el almacenamiento de video en la nube sea inviolable durante este segundo trimestre del año 2026. Los críticos señalan que, sin un marco legal que obligue a la publicación selectiva de casos de interés público, las cámaras corren el riesgo de convertirse en un accesorio cosmético en lugar de una herramienta de justicia.

La operatividad de los sistemas de videovigilancia personal requiere de una supervisión externa que garantice que los oficiales no tengan control sobre el encendido o apagado de los dispositivos en situaciones de contacto ciudadano. Mantener la seguridad pública en Tijuana operativa implica que la tecnología sirva tanto para proteger a los buenos elementos de falsas acusaciones como para sancionar a quienes infrinjan la ley. Este sábado 9 de mayo de 2026, el debate sobre el derecho a la privacidad frente al derecho a la información sigue abierto, marcando la pauta de lo que será la política de transparencia policial durante el resto del 2026.
