MÉXICO, 28 DE FEBRERO DEL 2026
La batalla corporativa por el control de uno de los gigantes del entretenimiento dio un giro inesperado luego de que Netflix decidiera retirarse de la puja por la compra de Warner Bros., despejando el camino para que Paramount Global avance con mayor margen en la negociación. La noticia sacudió a la industria del streaming y reconfigura el mapa de poder en Hollywood.

Fuentes cercanas al proceso señalaron que la plataforma líder en suscriptores optó por dar un paso al costado tras evaluar los riesgos financieros y regulatorios que implicaba la operación. La adquisición habría significado una de las transacciones más importantes en la historia del entretenimiento digital, consolidando un catálogo de contenidos de enorme valor estratégico.
El interés de Netflix en Warner Bros. respondía a la necesidad de fortalecer su biblioteca de franquicias, propiedad intelectual y derechos audiovisuales en un mercado cada vez más competitivo. Sin embargo, el alto costo y las posibles exigencias de los reguladores en Estados Unidos influyeron en la decisión final.
Con la salida de Netflix, Paramount Global se posiciona como el principal contendiente para quedarse con los activos en juego. De concretarse la operación, la compañía ampliaría significativamente su presencia en cine, televisión y plataformas digitales, fortaleciendo su portafolio frente a rivales directos.
El movimiento también impacta en la guerra del streaming, donde las grandes compañías buscan integrar producción, distribución y plataformas propias. La consolidación del sector ha sido una constante en los últimos años, impulsada por la necesidad de reducir costos y maximizar ingresos ante la desaceleración del crecimiento de suscriptores.
