Tijuana, B.C. 19 de febrero de 2026.
El clima extremo que ha azotado a la región esta semana no solo ha dejado baches e inundaciones, sino también un boquete financiero para miles de familias que dependen del comercio informal. Comerciantes ambulantes de zonas clave como la Línea Internacional, el Centro y mercados sobre ruedas reportan una caída drástica en sus ventas, que en algunos casos alcanza el 80%, debido a la ausencia de peatones y las dificultades logísticas para instalar sus puestos.

Para quienes ofrecen alimentos preparados, artesanías o servicios en la vía pública, cada día de lluvia intensa representa una pérdida total. «Si no hay gente caminando, no hay venta. Además, el agua daña la mercancía y nos obliga a retirarnos temprano», señaló uno de los afectados en la garita de San Ysidro. La situación se agrava por el hecho de que muchos de estos comerciantes viven al día, por lo que una semana de mal clima pone en riesgo el pago de rentas y suministros básicos.
La Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) estima que, aunque el comercio establecido también sufre, el sector ambulante es el más vulnerable al no contar con seguros o infraestructura para mitigar el impacto del agua. A medida que el pronóstico indica una tregua en las precipitaciones para el fin de semana, los comerciantes se preparan para intentar recuperar lo perdido, aunque temen que el estado de las calles y los encharcamientos sigan alejando a los clientes potenciales por varios días más.
Factores del Impacto Económico
- Ausencia de Peatones: El flujo de turistas y residentes disminuye drásticamente ante las alertas de Protección Civil.
- Daño a Mercancía: La humedad afecta textiles, alimentos y artículos electrónicos, reduciendo el inventario disponible.
- Costos de Operación: El gasto en lonas, plásticos y transporte aumenta mientras los ingresos caen.
- Rutas de Suministro: Los cierres viales y el tráfico lento retrasan la llegada de productos frescos para los puestos de comida.
