Tijuana, B.C. 12 de enero de 2026.
La escalada de violencia contra el sector comercial en Tijuana ha alcanzado niveles críticos durante el inicio de este año. De acuerdo con investigaciones recientes, entre el 30 de diciembre y el 1 de enero se registraron al menos cuatro ataques incendiarios intencionales contra diversos establecimientos. Los negocios afectados incluyen un restaurante de mariscos, un bar, un bazar y un yonke, este último ubicado en el fraccionamiento Villas.
Estos incidentes forman parte de una estructura de extorsión y cobro de piso que, según líderes empresariales, se mantiene sin control por parte de las autoridades locales. La modalidad de los ataques suele involucrar el uso de artefactos explosivos caseros o el rociado de combustible en las fachadas de los locales como represalia ante la negativa de los propietarios de pagar cuotas ilícitas a grupos del crimen organizado.

La situación ha forzado a cámaras de comercio como Canacope y Canaco a emitir alertas, señalando que el pequeño comercio y el sector turístico son los más vulnerables ante este hostigamiento. A pesar de los operativos federales y locales, la falta de denuncias formales por temor a represalias permite que estas bandas criminales operen bajo un esquema de impunidad que fractura el tejido productivo de la ciudad.

Sectores más afectados y respuesta oficial
- Pequeños Negocios: Abarrotes, llanteras y estéticas enfrentan el acoso constante de cobro de piso.
- Giro de Servicios: Restaurantes y bares han sido blancos recientes de incendios provocados para intimidar a los dueños.
- Acciones de Autoridad: La Fiscalía General del Estado mantiene investigaciones abiertas, aunque el carácter «silencioso» del delito de extorsión dificulta la captura de los responsables en flagrancia.
