Ciudad de México. 1 de enero de 2026.
Tras varias prórrogas que extendieron el decreto por más de tres años, el Gobierno de México ha puesto fin oficialmente al programa de regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, conocidos popularmente como «autos chocolate». A partir de hoy, no se aceptarán nuevas solicitudes para legalizar unidades bajo este esquema especial.

El programa, que inició en 2022 con el objetivo de dar certeza jurídica y mejorar la seguridad pública, permitió que millones de familias en estados fronterizos y del interior del país integraran sus vehículos al Registro Público Vehicular (REPUVE) mediante un pago único de 2,500 pesos.
Impacto en la Frontera y Recaudación
La conclusión del decreto marca un cambio significativo para la economía regional, especialmente en estados como Baja California, que lideró las estadísticas de regularización a nivel nacional:
- Recaudación para Obra Pública: Los recursos obtenidos por este programa fueron destinados exclusivamente a la pavimentación de municipios en los estados participantes. En Tijuana y Mexicali, esto se tradujo en la rehabilitación de vialidades principales y secundarias.
- Situación de los No Regularizados: Aquellos vehículos que no aprovecharon el decreto o que no cumplían con los requisitos (como vehículos de lujo, deportivos o con reporte de robo) quedan en una situación de vulnerabilidad ante posibles decomisos por parte de las autoridades fiscales.
- Sector Automotriz: La industria de autos nuevos y usados nacionales ha visto con buenos ojos el fin del programa, argumentando que esto ayudará a estabilizar el mercado y reducir la saturación de unidades antiguas que impactan el medio ambiente.
¿Qué sigue para los propietarios?
Quienes lograron concluir su trámite antes del 31 de diciembre de 2025 mantienen la legalidad de su estancia en el país. Sin embargo, para quienes no lo hicieron, las aduanas y las autoridades estatales de seguridad vial retomarán los protocolos ordinarios de importación, los cuales implican costos mucho más elevados y el cumplimiento de normas ambientales estrictas.
